¿Qué es un bertso?

Xabier Amuriza resume la definición del bertsolarismo en esta estrofa:

Neurriz eta errimaz 
kantatzea hitza
horra hor zer kirol mota 
den bertsolaritza

Asímismo, el libro El arte del bertsolarismo: realidad y claves de la improvisación oral vasca escrito por Joxerra GarziaAndoni EgañaJon Sarasua, define el bertsolarismo como el discurso realizado cantando, rimando y midiendo. Sin embargo, la tonada, la rima y la métrica son meros aspectos técnicos del bertso. “La calidad del bertso se reflejará en su fuerza de razonamiento y en su valor poético-retórico”.

Aun así, conozcamos con mayor profundidad el aspecto técnico.

La tonada

El bertsolari, en disonancia con el resto de improvisadores que se conocen hoy día en el mundo, actúa sin la ayuda de ningún instrumento musical.

Joanito Dorronsoro, máximo representante e investigador de la melodía improvisatoria vasca, ha examinado y clasificado 3.040 tonadas.

Según su procedencia, las tonadas para bertsos se clasifican en tres categorías:

  • Tonadas populares tradicionales: amplia mayoría.
  • Nuevas tonadas que coinciden con la métrica tradicional.
  • Tonadas expresamente compuestas.

Cabe pensar que un bertsolari que no se vale del acompañamiento musical debe poseer buena voz y oído fino entre muchas otras facultades, pero de acuerdo con los expertos Joxerra Garzia, Andoni Egaña y Jon Sarasua, “el éxito o fracaso comunicativo del bertsolari no reside en su voz, sino en la tonada escogida y la manera de cantarla”.

La métrica

El bertso se divide en puntos y cada punto, según la métrica, presenta un cierto número de sílabas. Tal como expone El arte del bertsolarismo: realidad y claves de la improvisación oral vasca, “El bertsolari jamás cuenta las sílabas mientras está improvisando. Eso sí, así como la tonada o la rima permiten un margen de variación, la métrica no acepta medias tintas. O se mide bien, o no se mide”.

He aquí las métricas más comunes en el bertsolarismo improvisado:

Otros paradigmas

Las métricas previamente mencionadas son las más comunes en los festivales y actuaciones libres. No obstante, existen otros paradigmas como las koplas, de gran tradición utilizados durante siglos a la hora de hacer rondas de diversa índole.. Su estructura es la siguiente:

  • Kopla mayor
  • Kopla menor

Existen también paradigmas mucho más recientes creados en muchos casos por los propios improvisadores, con el fin de participar con éxito en los diversos Campeonatos que se celebran. Es una forma de rizar el rizo. Mayor número de puntos, mayor número de rimas... mayor peligro de caer sin red en el caso de fallar y mayor éxito en el caso de acabar el bertso de forma victoriosa. Mas no sólo es eso. Responde a una tendencia moderna en la cual el improvisador necesita el suficiente terreno textual como para mostrar su originalidad, la complejidad de sus argumentos, el distanciamiento en cuanto al tema propuesto... En estos tiempos en los que el contexto no es tan aglutinante como en otros, es el texto el que soporta en mayor medida el peso del éxito comunicativo. Y es por ello por lo que el texto tiende a dilatarse.

He aquí algunos de los ejemplos:

Las métricas expuestas emplean una sola familia de rimas, pero existen otros paradigmas que alteran dicha regularidad. He aquí algunos ejemplos:

La rima

El arte del bertsolarismo: realidad y claves de la improvisación oral vasca define la rima como el quid formal del bertso. Sin rima no hay bertso. Si rimamos (aunque la calidad de la rima no sea rica en exceso), estamos elaborando un bertso.

La rima, ya lo hemos visto, es siempre de un mismo grupo y se valora mucho su grado de consonancia. Digamos por ejemplo que burua (cabeza) rima con ordua (hora). Pero dicha consonancia es relativa, se limita a las dos últimas vocales por lo que estaríamos ante una rima pobre. Elizan (en la iglesia) y gerizan (al cobijo) constituyen entre sí una rima de mayor calidad. Riman en cuanto a sufijación (-an) y riman también la fricativa precedente (z-) la vocal anterior a ésta (-i-) e incluso la vocal de la primera sílaba de ambas palabras (-e-).

No obstante, si bien la rima y la métrica parecen normas o limitaciones que constriñen al bertsolari, la obra constantemente citada nos desvela que son también un apoyo imprescindible. Así pues, el bertsolari no dice nunca aquello que quiere decir. Dice aquello que la métrica y las palabras-rima que ha almacenado y puede en un momento dado utilizar, se lo permiten. No hay bertsolari que diga lo que quiera y además rime y mida. Hay bertsolaris que riman y miden, y además en momentos de lucidez se acercan muy mucho a aquello que querían decir.

Dificultades del bertso

Dejando de lado las excepciones, la rima de un bertso pertenece siempre a una misma familia y es siempre consonante. La mayor dificultad que afrontan los bertsolaris es el hecho de seleccionar las rimas más apropiadas para su discurso. Si dos palabras rimadas en el mismo bertso son iguales, se considera que el bertsolari ha hecho poto. Consiste, simplemente, en la repetición de una palabra-rima y es sin duda el error más penalizado tanto por el jurado como por el público.

La métrica no perdona, pero el bertsolari está acostumbrado a pensar en 10, 8, 7, 6 y 5 sílabas.

Dificultad del bertso

Dejando de lado las excepciones, la rima de un bertso pertenece siempre a una misma familia y es siempre consonante. La mayor dificultad que afrontan los bertsolaris es el hecho de seleccionar las rimas más apropiadas para su discurso. Si dos palabras rimadas en el mismo bertso son iguales, se considera que el bertsolari ha hecho poto. Consiste, simplemente, en la repetición de una palabra-rima y es sin duda el error más penalizado tanto por el jurado como por el público.

La métrica no perdona, pero el bertsolari está acostumbrado a pensar en 10, 8, 7, 6 y 5 sílabas.

------------------------------------

Véase además: